
Siempre me había llamado la atención el tema de la cocina, sin embargo, hasta que no me fui a vivir con Gari no había tocado un puchero.
Cuando empecé a escribir el blog, sorprendí bastante a la family. Al principio, simplemente me comentaban lo bien que me había quedado una receta, o lo original que era otra. Ahora, además, me llegan comentarios, no exentos de cierto rentintín, diciendo que para ellos nunca hago nada…je je…
¿Que quieren que les cocine algo? Pues encantada. En casa nos gusta bastante comer, aunque las moderneces no son demasiado bienvenidas, (soy la única amante del riesgo gastronómico). Así que me pareció que un risotto de chipis podía ser una buena receta, es sabroso, relativamente original para mi familia, pero basado en ingredientes tradicionales.
Gustó, y la verdad es que no era para menos. Un arroz cremoso con todo el sabor del caldo de pescado y los chipirones…Ummmmh. La receta la aprendí en un curso de
la sartén de la cordelería, que impartieron “las ilegales”. Dos mujeres animadísimas, dueñas de un restaurante ilegal situado en un piso de Bilbao, que tenía encandilado a todo el mundo, incluidas las más altas esferas que hacían la vista gorda con tal de comer allí. Además de pasárnoslo muy bien, aprendimos un montón de recetas, allá va la primera de ellas.
QUÉ- 4 tacitas de arroz (una por comensal)
- 2 chipirones cortados en daditos pequeños
- 1 pimiento verde picado
- Media cebolla picada
- Caldo de pescado (unos dos litros)
- Un puñadito de parmesano rallado
- Perejil fresco picado
- Aceite de oliva
- Mantequilla
- Sal
CÓMO
- Ponemos a calentar el caldo de pescado.
- Salamos los chipirones y los ponemos en una sartén a fuego medio con la mitad del pimiento verde y un poco de aceite. Dejamos que se hagan hasta que queden tiernos.
- En una cazuela pochamos la cebolla y lo que queda de pimiento verde con mantequilla.
- Añadimos el arroz a la cazuela y damos unas vueltas.
- Añadimos el chipirón (sin el pimiento verde) y el caldito que haya podido dejar en la sartén.
- Ahora tenemos que empezar a añadir poco a poco el caldo de pescado muy caliente al arroz y sin dejar de remover. Añadimos un cazo de caldo, damos vueltas hasta que se evapore y seguimos así hasta que el arroz esté hecho. Lo interesante del risotto, es que quede cremoso y el arroz en su punto, durito, sin pasarse demasiado.
- Añadimos una cucharada de mantequilla, un puñadito de parmesano rallado y el perejil picado, damos unas vueltas y listo para servir.